10 cambios judiciales que repercuten más allá del metro cuadrado

por Irene Benito y Clara Lucarella

Autor

Irene Benito y Clara Lucarella

Publicado el

2026-05-12

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Buenas prácticasJusticias ProvincialesJusticia Federal

Son ideas que confirman el valor de actuar para que el servicio mejore


Los resultados de un proyecto de periodismo de soluciones enfocado en la Justicia muestran que en el interior del sistema hay iniciativas en marcha con impactos verificables que están listas para escalar y ser replicadas. La mayoría de estas transformaciones requieren simplemente de liderazgo y de voluntad. Exponer y difundir estos cambios resulta esencial para que se multipliquen.

De vez en cuando viene bien recordar que el Poder Judicial no está condenado a la degradación ni en la Argentina ni en ningún lugar. Es una idea latente en los resultados del proyecto “Periodismo enfocado en las soluciones de la Justicia” que desarrollaron el Foro de Periodismo Argentino (FOPEA); la Asociación Civil por la Igualdad y la Justicia (ACIJ, organización editora de JusTA) y la Red Federal de Periodismo Judicial. Las 10 investigaciones contenidas en esta primera edición del programa apoyado por la Embajada Británica muestran cambios judiciales con repercusiones que trascienden a sus promotores. Sólo había que buscar para encontrar iniciativas en ejecución con impactos verificables, que pueden ser perfeccionadas, ampliadas, institucionalizadas y replicadas. El objetivo final de este proyecto es que aquello suceda. ¿Ocurrirá?

El punto de partida es halagüeño porque FOPEA, ACIJ y la Red activaron la convocatoria abierta de “Periodismo enfocado en las soluciones de la Justicia” en la víspera de la última feria estival, cuando todo hacía pensar que el llamado quedaría traspapelado. No fue así. En un tiempo cortísimo ingresaron 45 postulaciones: 34 enviadas por periodistas profesionales y 11 de colaboradores judiciales. De ese conjunto de propuestas surgió la decena que integra la selección oficial, pero bien podrían haber quedado al menos 25. Ante la disyuntiva de descartar candidaturas valiosas, las organizaciones a cargo del proyecto decidieron invitar a 15 postulantes a narrar sus soluciones en JusTA. Y a la fecha ya fueron publicados los textos que relatan experiencias judiciales transformadoras en las provincias de San Juan, San Luis y Buenos Aires.

Las 10 iniciativas finalistas fueron escogidas procurando el mayor equilibrio geográfico, temático y de género. Se examinaron especialmente la capacidad de desarrollar una investigación completa basada en datos en los plazos establecidos, y el compromiso y la trayectoria de quienes se postularon. En cuanto a la temática, se tuvieron en cuenta los siguientes criterios: originalidad, pertinencia, veracidad, impacto y escalabilidad. En total, el proyecto reunió a 10 periodistas y a 5 colaboradores (tres desempeñan la magistratura mientras que dos trabajan en el área de comunicación de sus respectivas instituciones). De ellos, 10 son mujeres y 5, varones. Estos postulantes proceden de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), y de las provincias de Buenos Aires, Catamarca, Mendoza, San Luis, Santa Fe, Tucumán y Tierra del Fuego. Las prácticas corresponden a iniciativas ejecutadas en los poderes judiciales ordinarios de Buenos Aires, Catamarca, la CABA, Córdoba, Mendoza, Santa Fe y Tucumán; en el Ministerio Público Fiscal de la provincia de Tierra del Fuego; en el Ministerio Público Fiscal de la Nación con asiento en Mar del Plata (provincia de Buenos Aires); en el Ministerio Público de la Defensa de la Nación y en la Justicia Federal de la CABA.

“Periodismo enfocado en las soluciones de la Justicia” aborda historias sobre género en el contexto del microtráfico de drogas; eficiencia en la resolución de pequeñas causas; acceso a derechos en lugares alejados a las sedes tribunalicias; lenguaje claro en las resoluciones de familia; víctimas que reciben atención y acompañamiento; un método para profesionalizar la investigación de crímenes complejos; capacitación para la comunicación pública de noticias judiciales; prevención de la trata y otros delitos mediante el trabajo de sensibilización en las aulas; digitalización de datos y otras medidas de apertura, y sobre la reforma que posibilitó agilizar las adopciones de niños y adolescentes.

La diversidad de posibilidades está a la vista. Son cambios reales chequeados por el periodismo profesional. Durante cuatro meses de trabajo de campo y de edición, quienes llevaron adelante las investigaciones -con la asistencia de colaboradores, cuando así correspondía- constataron la existencia y la extensión de las soluciones. Un hallazgo significativo del proyecto es que la mayoría de estas prácticas no requieren, en principio, de dinero ni de cambios legislativos, sino de convicción, de vocación de liderazgo y de voluntad. Esto quiere decir que cualquier juzgado, defensoría oficial y fiscalía se presenta como terreno fecundo para esta clase de soluciones, siempre y cuando lo quieran los equipos que los integran.

Entusiasmarse y esperanzarse

Si un mensaje deja este conjunto de prácticas es que no hay lugar para la resignación ni para la queja ni para responsabilizar a las máximas autoridades por lo que funciona mal. Sí se puede cambiar desde adentro para mejorar el servicio o, al menos, dar un puntapié en aquella dirección. Algo es mucho en esta coyuntura de tanta frustración. El periodismo profesional tiene un rol que cumplir en ese saneamiento como intérprete, validador y guardián de las políticas que implican fortalecimientos institucionales. De ello se habló en las exposiciones y paneles que animaron la presentación híbrida de resultados concretada el 18 de marzo de 2026, en la Residencia Británica de la CABA. Sin dudas hay que profundizar esa conversación.

El programa de FOPEA, ACIJ y la Red Federal de Periodismo Judicial innova no sólo porque se concentra en noticias que no suelen tener cabida en la agenda periodística, sino también porque incluye una metodología que puede ser utilizada para otras convocatorias que aspiren a contar soluciones. Cada investigación funciona como una especie de receta que facilita el acceso a datos, aprendizajes y testimonios decisivos para entender el valor del cambio, y, si se quiere, persuadir acerca de su factibilidad. Se pretende de este modo producir esperanza y entusiasmo en una época signada por la desconfianza hacia la Justicia, la evasión de las audiencias y el descontento con la democracia.

Los primeros impactos del programa alimentan la expectativa de que más y más unidades del sistema judicial se animen a probar soluciones para los problemas que las aquejan. Ojalá este proyecto empuje a tomar la iniciativa a quienes se sienten incomodados por las críticas de falta de transparencia y de rendición de cuentas; por las necesidades jurídicas insatisfechas y las demandas de independencia. Si eso sucediera, el periodismo habría cumplido su función de proporcionar información de calidad para tomar las mejores decisiones individuales y colectivas, y la Justicia empezaría a airearse después de décadas de inercia decadente, todo en aras de esa promesa democrática que clama por hechos: el bien común del pueblo argentino.

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